Iba sentado sobre el lomo de su caballo.
"¿A dónde vas?", le preguntaron.
Y con asombre, extrañeza y duda contestó:
"no lo sé. Preguntádselo a mi caballo"
¿A dónde voy?
En el calmo silencio de la noche,
en los lúcidos y desmitificadores amaneceres
y en los agobientes días de trabajo
me he preguntado insistentemente:
¿A dónde voy?
Y durante mucho tiempo,
la pregunta quedó huérfana de respuesta.
Con valiente y audaz lealtad a mí mismo,
me dije en un momento de clara lucidez
y con pena al mismo tiempo:
"Yo no voy. A mí me llevan".
Comprendí que había perdido mi capacidad de ser libre
y había sido una hoja seca arrastrada por cualquier viento,
un jinete llevado por su caballo inconsciente,
un gregario y sumiso borrego que sigue al rebaño.
¿A dónde vas?
Si tú no sabes caminar por tí mismo a donde decidas ir,
te llevarán otros a donde nunca pensaste ir. Y te sentirás alienado.
Muchos tienen miedo de caminar por sí mismos.
¿Por qué no vas primero al encuentro contigo mismo?
Darío Lostado
(Atrévete A Ser Libre)