Sé que Dios tiene la solución y que con Él todo es posible. Dios es el Espíritu Viviente Todopoderoso que hay dentro de mí, es la fuente de toda sabiduría e iluminación.
El indicador de la Presencia de Dios dentro de mí es una sensación de paz y aplomo. Ahora detengo toda sensación de esfuerzo o lucha, confío en el Poder de Dios incondicionalmente.
Sé que toda la sabiduría y el Poder que necesito para vivir una vida gloriosa y exitosa están dentro de mí. Relajo todo mi cuerpo; mi fe está en su Sabiduría; me libero.
Afirmo y siento que la paz de Dios invade mi mente, mi corazón y todo mi ser. Sé que la mente tranquila resuelve los problemas.
Ahora entrego mi petición a la Presencia de Dios y sé que Él tiene la respuesta.
Estoy en Paz.
