Páginas

Entradas populares

Mostrando entradas con la etiqueta vibrar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vibrar. Mostrar todas las entradas

enero 02, 2016

La respuesta que buscabas

¿Qué pasa en tu interior? Te esforzaste demasiado. Superaste tus límites. Fuiste más allá de lo posible. Subiste a la cima con tu último aliento, confiando en lo no visible, y aún no sale el Sol. ¿Acaso es desilusión lo que muestran tus ojos? ¿Estás preguntándote de qué valió tanto sacrificio? Aunque pueda parecerte una locura, la respuesta la encontrarás al descender la montaña.

Comprendo que puedas enojarte. Tanto dolor y entrega para subir y ahora hay que bajar. ¿Suena incomprensible, no? ¿Por qué la sonrisa se escapó de tu rostro? ¿Descender suena a derrota? ¿No ver el Sol implica que subir no valió la pena? Este es el instante en donde se ponen a pruebas las enseñanzas recibidas. Cada paso que te animes a dar te volverá más luminoso.

Ascender es animarse a dejar. Descender es retomar lo dejado sin apegos. Si creíste que subiendo trascendías la opinión de los demás, sólo bajando, y reuniéndote con quienes te criticaban, podrás saber si lograrás moverte sin que las palabras te hieran.

¿Creés que así estás retrocediendo? El que baja no es el mismo que quien sube. La montaña que uno asciende no es la misma por la que uno desciende. La transmutación ocurre en múltiples direcciones. No hay separación entre el hombre y la montaña.

La Verdad no anida en las alturas, allí sólo se consigue mayor claridad para poder percibirla. Subir y bajar son excusas para movilizarnos y mantenernos despiertos. El Sol que fuiste a contemplar no se veía con los ojos. Ahora lo sabés, podrías haberlo visto sin dar un solo paso. Sólo tenías que mirar en la dirección correcta, hacia el centro exacto de tu propio corazón.

Si ascender te humaniza, descender te otorga alas. Nada podrá retenerte ahora. Sos libre como el viento. Aunque desde abajo no lo parezca, la trampa más sutil está en la cima. Ahora que regresaste, conocés la respuesta: sólo descendiendo se asciende más alto, porque se trasciende el apego a la cima. Esta es la respuesta que buscabas para volver a sonreír.

Por julio Andrés Pagano

Nada detendrá tu vuelo

Con la fuerza del espíritu que recorre este cálido mensaje se encenderá aún más tu corazón. Estas palabras traen a tu vida el resplandor puro de tu esencia. Tus acciones conscientes originan un presente más humano. El aire, el agua, la tierra y el fuego te acercan su bendición. La existencia te dice “Gracias”, esparciendo su potente luz en estas letras. Este es un testimonio físico del amor que sembraste. Nada detendrá tu vuelo.  

Todo lo que hacemos genera vibraciones que trascienden la materia. Cada vez que extendiste tu mano para que otro se ponga de pie, una chispa divina fue lanzada al universo. Cada vez que tu sonrisa fue hacia un rostro ensombrecido, la vida tomó un color más intenso. Tus semillas han germinado en territorios de la inconsciencia. Muy pronto sus flores manifestarán un jardín que nació de tus entrañas, bajo el influjo divino.

¿Acaso suponías que tus acciones sensibles se habían perdido en el tiempo? En verdad te digo que no. Llorarías de felicidad si pudieses ver cómo la energía amorosa, que las propulsó desde tu centro, aún sigue viajando de corazón a corazón. Son ondas encantadas que encumbran y aclaran todo a su paso, creando campos de consciencia. Cada acto de amor es una hebra relumbrante que vivifica el escenario de una nueva humanidad.

Este texto porta el eco glorioso de tus buenas obras, para incentivarte a que no bajes los brazos. Cerrá los ojos. Tu pecho es ungido con el perfume sagrado que emana de la Fuente. Escuchá. La luz te llama a seguir andando. Todo tu ser lo siente y se conmueve. Viejas estructuras están cayendo a pedazos al no contar con tu energía. Ya no podrán amarrarte con la soga invisible de la manipulación y el engaño. Tu corazón te orienta.

Siempre que palpites que tu ánimo se desmorona, elevá tu mirada al cielo en busca del calor del Sol. Finos rayos, de sutil belleza, impregnarán tu alma para que cumplas con tu destino, confiando en tu voz interior. Donde quieras que vayas llevarás tu inestimable legado de amor y humanidad, como si fueses un eterno lucero. Más allá de los escollos que puedan presentarse en el camino, la vida te sonríe. Nada detendrá tu vuelo.

Por Julio Andrés Pagano

Fuimos convocados a religar

Respondiendo a tu sutil llamado, estas sentidas palabras acuden por amor a fortalecer tu seguridad en las decisiones tomadas. Cada letra es una delicada gota de energía pristina que derramará su gracia divina al entrar en contacto con tu alma, de modo que el brillo de tus ojos siga anunciando que podemos ser más humanos. Al verte pasar, una majestuosa mariposa azul abre sus alas, te invita a continuar volando. Fuimos convocados a religar.

Las infinitas huellas en tu claro sendero revelan que el intenso proceso de ascensión te humanizó. Sus delineados contornos denotan el equilibrio alcanzado. Muy lejos quedó en el recuerdo el coraje necesario para dar el primer paso que te transformó, haciéndote salir del reino de tu mente para ingresar a tu corazón. Cada lágrima sincera perforó tu coraza interna, así tu espíritu afloró y manifestó, con firmeza, su ancestral sabiduría compasiva.

Ahora sentís. Emitís paz interior. Las vivencias te hicieron saber que descendiendo se trasciende el apego a la cima, y que no hacía falta correr en busca de claridad, porque la luz brota desde dentro. ¿Recordás? Saltar te hizo consciente de tus alas. Volar abrió tu mágico mundo interior. Mirándote en el fiel espejo de quienes supusiste enemigos viste reflejadas tus partes más oscura. Aprendiste. Internalizaste que al ser Uno, si cambiás todo cambia.

Necesito agradecerte. Fui testigo de tu transmutación, que también fue la mía al entender que no hay divisiones. Me ayudaste a levantar. Me alentaste a seguir. A tu lado supe que creer es crear y que lo externo estaba ahí para evolucionar, dándonos la gran oportunidad de plasmar nuestra esencia en el plano de la materia. Caminamos un extenso trecho y hoy quiero volver a decirte gracias. Mi corazón se siente bendecido por tu lumínica presencia.

Hay una trama invisible a la mente, pero sensible al corazón, que con sus destellos afirma que cada paso estuvo bien dado. Con nuestras decisiones conscientes crecimos en la Unidad. Estamos aprendiendo. Fluimos en el amor de una frecuencia dorada que nos sabe indivisibles. Soy tu reflejo. Sos mi espejo. Vamos, la bella mariposa nos espera. Volemos alto, aprovechemos el fuerte viento transformador del caos. Fuimos convocados a religar.

Por Julio Andrés Pagano

Triunfamos

 ¿Qué estabas haciendo? ¿Me querés acompañar? Si mirás dentro de las palabras, me verás venir en un caballo alado a infundirte coraje. Hoy jugaré a ser un noble caballero de la orden sagrada del divino corazón, que por amor acude a tu encuentro para que viajemos. Este vuelo alquímico te ayudará a recordar. Le devolverá a tus ojos el brillo de tu espíritu guerrero. Sos luz. De pie, que falta muy poco. Internamente sabés que este juego ya lo jugamos. También sabés que triunfamos abriendo el corazón para sentir.

¿Te sorprende ver que siendo un caballero ya no lleve espada ni armadura? Es tiempo de paz. Este es el momento  en donde fluir, en vez de resistir, se convierte en la mejor estrategia para que la magia de la vida nos eleve con sus destellos dorados. Somos las hebras que conforman la trama por donde viaja la luz. Ya no más batallas, no más peleas. Conscientes de que el amor todo lo puede, es hora de sentir que estamos religados en la unidad del espíritu. Somos hermanos. Dame la mano, subí. Daremos un paseo.

¿Acaso ves que los árboles sostengan banderas? ¿Hay algún río que se ufane de ser frontera? Tampoco observamos que el viento lleve pasaporte ni escuchamos a las montañas decir: "Somos de tal país". La naturaleza se expresa de manera unificada. El hombre no lo hace porque al cerrar su corazón quedó preso de la ilusión que lo muestra separado. ¿Querés ayudarme? En este viaje alado rociaremos las ciudades con la esencia de los corazones que han despertado y han recordado que vibramos en unidad.

En aquellas zonas en donde hay tristeza, esparciremos flores de loto -a modo de inspiración- para que nadie olvide que incluso en el barro se puede florecer sin perder la pureza.  Prometimos ayudar y eso es lo que seguimos haciendo al infundir aliento centrados en nuestro interior. La vibración del amor debe expandirse para llegar a los rincones en donde existan corazones que sientan el llamado a despertar. Vinimos a co-crear el cielo en la Tierra y así volver a celebrar la grandiosa alegría de sentirnos libres.

No hay límites en nuestro mundo interno, de ahí que hoy te haya visitado en este fantástico caballo alado para que mantengas vivo el sentido de nuestra tarea humanitaria. Por amor vinimos, por amor vivimos, por amor elegimos impulsar el ancestral recuerdo de sabernos Uno. Confiá, queda muy poco. Celebro porque tenés el temple necesario para seguir iluminando desde tu paz interior. Sólo debemos fluir. Sabés que este juego ya lo jugamos, también sabés que triunfamos abriendo el corazón para sentir.

Por Julio Andrés Pagano

Con las alas abiertas


 Con toda la fuerza que puedo irradiar, acudo a tu encuentro para que podamos generar una poderosa onda expansiva, luminosa y reluciente, que diluya la oscura barrera que a través del miedo procuran densificar, bloqueando los corazones que presienten que ya es momento de abrirse y despertar para poder humanizar. Sentí, esta es una incitación consciente a expandir la más cristalina y revolucionaria señal del cambio, sirviendo, por amor, con las alas abiertas.

Puede que te preguntes cómo haremos para desencadenar un pulsar que emita una energía tan vigorosa y brillante, sin embargo tu espíritu sonríe porque sabe la respuesta: nos vamos a vaciar. Daremos vuelta la bolsa para que caiga hasta la última semilla. Por amor, liberaremos todo lo aprendido. Vamos a compartir, sin restricciones, lo que hayamos podido generar. Así es como lograremos provocar una profunda e increíble eclosión que abra todos los corazones.

¿Podés imaginar la colosal ola de luz que gestaremos al transferir lo más apreciado que hemos creado? Visualizá, a modo de ejemplo, a miles de seres liberando las patentes de sus inventos, anulando los derechos de autor, ofreciendo sus descubrimientos y herramientas sanadoras por amor. ¿Sentís el alto impacto? Tuvimos que aprender para luego desaprender, recuperando la inocencia, ahora es el tiempo de vaciarse para volver a llenarse y experimentarse en plenitud.

Vaciarse implica desapegarse. La mente protestará, justificará su bronca en que nadie valorará el fruto del esfuerzo realizado. Ante esa situación, quien sienta su corazón sabrá que nada nos pertenece, y que si vinimos a servir debemos aprender a soltar, compartiendo lo más puro que tengamos. Ese dar sin esperar, esa ferviente entrega consciente, será un bello y luminoso acto de amor, que por dentro dejará el dulce sabor de la tarea cumplida. Somos ángeles humanos.

Que nuestra respuesta al miedo sea la plena confianza en que vibrando en el amor co-creamos una armónica realidad, en donde Ser luz no es una excepción, sino la más simple y cotidiana expresión de una sincera y humana convivencia. Hoy la existencia nos estimula a impulsar esta gran onda de amor para que los corazones se abran y sincronicen con su verdadera esencia. La Madre Tierra necesita de más seres despiertos que amen y honren la vida con las alas abiertas.

Por Julio Andrés Pagano

Juguemos otro juego


Este mensaje se siente. Es un mágico pulsar. Viene a movilizar tus fibras más sensibles. Esta es la frecuencia inmaculada que ilumina el santo grial de tu memoria cósmica. Su sabia luz lleva a que tus células rememoren el eterno espacio sin fronteras que sólo se vivencia vibrando en el amor. Todo está entrelazado. No existe separación, excepto en el atrapante juego de la ilusión que nos manifestó separados. Despertá. Sintiendo somos Uno. Sólo Uno. Juguemos otro juego.

La vibración de estas palabras te recuerda que lo que tus células experimentan es lo que siente el Universo. Todo se mueve en una sutil y eterna danza espiralada. Así como las células forman tu cuerpo, éste es una célula de la Madre Tierra. La Tierra, el Sol, los planetas y las estrellas son las células de nuestra galaxia (Vía Láctea), y las galaxias son las gigantes células del Universo. Al ser todo Uno, siempre hay algo mayor que sustenta, contiene y pulsa dentro de cada corazón.

Así como el agua juega a ser copos de nieve o hermosas nubes, dentro de las hojas está el Sol jugando a ser de color verde. Ante los ojos del alma, la vida se presenta como un deslumbrante juego donde todo se entrecruza. Mires por dónde mires, sólo verás Unidad. Contemplarás un majestuoso despliegue de incontenible energía que cambia de estado y fluye constantemente. Hay ciclos dentro de ciclos. El vacío está lleno. Somos como los peces que no advierten el agua. Vivimos en un mar de abundancia, pero aceptamos jugar a que lo que abunda es la escasez.  

En cada latido, en cada respiración, el Universo se expande y se contrae, elevando y trayendo de regreso las pulsaciones. Sentimientos, pensamientos y palabras viajan desde las flores hacia las estrellas, regresando para que experimentemos la frecuencia del caos o la armonía con que fueron emanadas. No hay separación. Todo es Uno. En el juego de la ilusión, se necesita que el corazón permanezca bien cerrado, de lo contrario no hay manera de sentirnos fragmentados.

Despertá. Juguemos otro juego. Un juego que no excluya y tampoco nos lastime. Juguemos a celebrar. Juguemos a sanar. Despertando rememoramos que la energía femenina y la energía masculina son formas complementarias de vibrar, que desarrollan en el amor su equilibrio alquímico perfecto. ¿Acaso ya no estás muy cansado de este juego tan violento que llamamos "realidad"? Recordá. Liberá la gloriosa esencia de tu memoria cósmica y juguemos otro juego.

Por Julio Andrés Pagano

Vine a reflejar tu luz


Este mensaje tiene una bella misión. Fue concebido con el don de abrazar tu corazón, infundiéndole confianza. Sus letras son sonidos que recorren tus sentidos y les anuncian el retorno de la magia. Hoy ingresaremos a una flor, que de manera sencilla y pura se abrirá para mostrarte que el amor está llegando de maneras muy sutiles. Vas a recordar. Te vas a emocionar. Tus alas volverán a energizarse. Aquí estoy. Vine a reflejar tu luz.

Cada vez que tus ojos surcan el cielo en busca de una señal, un ángel es encomendado a que vivencies cuánto se te ama. Puede que no lo veas, pero lo podés sentir. Su radiante halo emite la frecuencia que ahora te contiene en la vibración armónica de estas suaves palabras. Ellas te guían hacia el centro de esta flor, que emergió a la vera de tu camino gracias a la clara luz de tu corazón, que se cristalizó en los pasos de tu ferviente entrega.

Esta profunda paz no te es ajena. Respirala. Disfrutala. Permití que todo tu Ser se relaje al percibir la cálida bienvenida que se te ofrenda en honor al brillante amor que infundís con tu servicio humanitario. ¿Ves cómo en sus delicados pétalos se traslucen las gotas de conciencia que nutrieron sus raíces? Mirá desde tu inocencia. Sentí con el alma. No hay división entre la flor y vos. Es la misma esencia divina palpitando en otras formas.

Su fragancia es dulce y refrescante, al igual que tus expresiones. Sus colores vibran, al igual que todas tus acciones. Ella se abre cada día, al igual que tu sabio corazón, con la mirada puesta en el Sol para embellecer su entorno sin esperar nada a cambio. Así es tu interior, pulcro y reluciente. Cuando mires hacia atrás y veas tu rastro florecido, sabrás que valió la pena caminar. El ángel ríe. Unge tu frente con la savia del amor y se retira.

La hermosa flor que has visitado está enraizada en la claridad de tus huellas, por eso esta diáfana energía te resultó tan cercana. Nada de lo que hacés es en vano. Ni siquiera un simple paso. Por eso te aliento a que sigas y sigas andando, pues así vas propagando las semillas del cambio que humanizan la Tierra. Una vez más te celebro, me inclino y te agradezco. Caminamos por la misma senda. Soy un peregrino. Vine a reflejar tu luz.

Por Julio Andrés Pagano


Siendo paz en el caos


Este mensaje contiene el poder alquímico de la oración. Su espíritu despierta, en cada corazón, la claridad de la confianza, para que todos nos levantemos y nos pongamos en acción, creando una brillante revolución consciente, que transmute el miedo, la indiferencia y el dolor en sanas y luminosas frecuencias que se nutran del amor para que podamos evolucionar sintiendo. Este es el tiempo clave de abrirnos, recordar y compartir, para poder sonreír, siendo paz en el caos.

Hay tensión, agitación, y muchas emociones contenidas que parecen estar a punto de estallar. Quienes saben cómo manipular, y pretenden perpetuar la vibración del miedo, incitan a pelear con la excusa de que así se logran los cambios. Pero no es a través de la violencia y la represión que se restaura la calma, sino aprendiendo a amar, siendo solidarios, animándonos a perdonar y volviéndonos más y más responsables del presente que plasmamos al pensar, sentir y actuar.

Esa es la gloriosa revolución consciente que internamente somos llamados a impulsar. Esa es la fulgurante transformación humana que estamos destinados a consolidar, al sumar y entrelazar nuestros dones y talentos. Por eso es vital recordar que por más insignificantes que pretendan hacernos creer, todos tenemos algo muy valioso que aportar si nos atrevemos a sentir y somos fieles a nuestra sabia voz interior, que nos orienta a confiar y vibrar en la frecuencia del amor.

Cuando la oruga se transforma en mariposa, y siente el liberador impulso de volar, no es capaz de dimensionar que su delicado aleteo influirá en el entramado de todo el universo. Lo mismo ocurre cuando nos sintonizamos con la Madre Tierra y desplegamos nuestras alas abriendo el corazón: no podemos cuantificar el multicolorido alcance de tal hermosa y sutil armonía, pero, a través de su brillo, las estrellas confirman que nutrimos de infinita gracia a toda la creación.

La paz no se compra, ni se vende. Tampoco es producto del azar. Es un equilibrado estado de consciencia del que todos podemos disfrutar si nos damos el permiso interno de jugar, porque es jugando a descubrir las enseñanzas ocultas como, sonriendo, aprendemos a transmutar el miedo, la indiferencia y dolor, en mágicas oportunidades para que la luz del amor se exprese. Este es el poder de la oración, que hoy abraza tu corazón para que sigas siendo paz en el caos.

Por Julio Andrés Pagano

febrero 05, 2012

Conversación entre el Ser superior y el humano que soy:

Ser : Vibrar en la frecuencia del amor. Como el Universo mismo.
“Atraer para construir. Si lo otro, junto a ti, no construye, la frecuencia no es de amor; si vibras en amor, no atraes eso otro.
“Si no vibras en frecuencia de amor, adhieres lo desarmónico. Entonces, generas desarmonía -> falta de amor -> infelicidad, problemas, dolor, sufrimiento…
- Yo: ¿Qué hacer cuando ya lo has atraído?
- S: Vibra en amor y lo otro saldrá despedido: sólo podrá quedarse, mantenerse, si armoniza su vibración en amor.
- Y: ¿Y si lo otro lo quiero?
- S: Si no es armónico contigo, pero está adherido, no es armónico consigo mismo. Si quieres algo inarmónico, es tu ego el que actúa, es el desorden. Si te alineas con tu espíritu, no lo querrás.
- Y: ¿Y si “lo otro” es una persona?
- S: O cambia por resonancia contigo o sale despedido.
- Y: Eso duele…
- S: Al ego, sí.
- Y: No quiero ver sufrir a alguien sólo porque es desarmónico.
- S: Entonces le anclas, le mantienes en baja frecuencia. Sufrir, en este caso, es la puerta a la consciencia, y ésta, el camino a la liberación.
- Y: Pero yo amo a gente inarmónica.
- S: No tienes que amar su desarmonía, sólo a las personas en su esencia.
- Y: ¿Y cómo hago con esa desarmonía?
- S: Óbviala. Dirígete siempre a la esencia, independientemente de lo que exprese su ego.
- Y: Es difícil…
- S: Porque actúas con tu ego. Si lo hicieras desde tu esencia, sería inevitable; su desarmonía ni la verías, sería una cortina de humo.
- Entonces, ¿el ego no es bueno para nada?
- S: Como canal de expresión del espíritu en la densidad, es sólo un canal. El espíritu no se puede proyectar con forma, en la tierra, sin el ego. Por sí mismo sólo es luz. El ego moldea la forma de expresión.
- Y: Entonces, cuando el ego toma el mando, ¿qué ocurre?
- S: Se identifica con el exterior, en lugar de hacerlo con su interior, entonces reacciona, en lugar de responder. Cuando el ego reacciona, asume el mando. Cuando responde, es el espíritu quien se expresa en la tierra.
- Y: Me cuesta cambiarlo…
- S: Es hábito. Habitúate a conectar con el espíritu y fluirá, el ego se adecuará, porque ésta es su razón de ser.
“Mira siempre todo lo exterior desde tu espíritu, entonces actuarás desde ahí, y todo lo exterior resonará contigo. Ayudarás a los demás a liberarse, y te liberarás.
“Cuando el entorno te resulte agresivo y no sepas qué respuesta dar, no des ninguna, pero deja el canal del espíritu abierto, entonces él la dará a través de lo que los demás reconocen como “tú”, o sea, habrás dado la respuesta adecuada.
“Yo siempre estoy en ti, la realidad que eres es subjetiva. Todo tiene niveles de existencia. Déjate ser, alinéate conmigo y sentirás que todo fluye. Relájate, no hay más labor que hacer que “permitir ser”. Únicamente te sientes sola cuando te identificas con tu ego, y eso es una irrealidad: nunca estás sola. Eres muchísimo más grande de lo que vives. Eres Yo. Sólo permítete comprobarlo y, si vibras en la frecuencia del amor, esa será la frecuencia en la que vibre tu mundo.
“Eres Amor. Eres Luz. Todo ello en diferentes niveles. En ambos casos hay una fracción condensada, y es esa la que no se fusiona con el resto. Esto que no se fusiona, si no se reconoce su origen, tiende a identificarse consigo mismo -> soledad -> ego -> lucha (no fusión). A niveles más altos, no hay soledad, puesto que “lo otro” es también de una naturaleza sutil, de forma que, al acercarse, produce fusión, no impacto.
- Y: ¿Qué hace al ego surgir?
- S: Cuando coge autonomía, y sólo ve lo sólido, el impacto con los otros sólidos le produce sensaciones, y ellas se traducen en sentimientos. En el momento en que existe un sentimiento, surge el deseo de saldarlo; así, si es contrario al amor, es miedo, y esto produce necesidad de protección, entonces el ego lo traduce en: ira, recelo, temor…
“Piensa en ello, y aplícalo a ti, a los casos de tu vida, de tus momentos. El hecho de reconocerlo en la propia experiencia, libera. Y en el proceso recuerda siempre que Yo Soy el punto de partida al que lo que existe puede volver y restablecerse. Yo soy tú. Puedes vivir desde Mí. Tú eliges el nivel. Pero el final es la meta. Y siempre llegarán todos los egos a la meta.
“Luz, Amor. Fluye.
“Yo me amo a mí mismo en cada partícula: “desde” y “hasta”. Yo te amo. Estas aquí, conmigo.
Graciela Bárbulo
(Canalizado: 19/01/12)

Soy un proyector de la Luz del Cielo en la tierra.
Oración, para integrar:
“Soy un proyector de la Luz del Cielo en la tierra.
Recojo del Cielo y proyecto a la tierra.
Sólo recojo de la Luz, sólo comparto Luz. Ya no recojo más de la materia.
Soy un proyector de la Luz Espiritual”.
(Visualizando la imagen de un foco de Luz entrando por la coronilla, doblándose como un a ”L” en la Pineal, y saliendo por la frente).
———————————-
Si siempre tienes abierta la Conexión con El Ser Superior, es inevitable que siempre estés emanando Luz hacia donde dirijas tu atención.
La Luz se proyecta sobre la tierra, pero hace falta “Transformadores” para ponerla en contacto con aquellas vidas que no pueden recogerla directamente. Es por ello que tu misión y la de todos aquellos que lleven a cabo este modo de proyectar Luz es Importante… ¡Primordial!.
—————-
No intentes mirar hacia arriba (buscar la Luz), porque entonces estarás mirando desde abajo. Mira de frente, y estarás proyectando lo que recibes de arriba
No intentes ver “lo de arriba: Procura mirar “desde arriba”.
Graciela Bárbulo
(Canalizado: 08/01/12)
GHB - Información difundida por http://hermandadblanca.org/

Ciudad Virtual de la Gran Hermandad Blanca - http://hermandadblanca.org/